#RoundTCR – Familia (Boots) vs. Guerra (Sainsbury)

   /   20 noviembre 2014   /   Publicidad #RoundTCR - Boots vs Sainsbury

En #RoundTCR prendemos fuego al árbol: en este duelo se retarán la tregua de la guerra y la reunión familiar más inesperada

La Navidad es para compartir regalos y reunirnos con aquellos a los que más cariño tenemos; pero como en #RoundTCR no nos van esas milongas, aquí empezamos la navidad con una pelea, pero una pelea extraña: hoy enfrentaremos a la paz mas idílica de la guerra, (basada, curiosamente, en hechos reales), contra una reunión familiar perfectamente creíble; pero que, sin embargo, resulta ficticia y forzada. Guerra y Paz. Sainsbury, (unos grandes almacenes), y Boots, (una cadena de cosméticos). Grandes contendientes británicos, (ambos), adornados con motivos navideños.

Mal: Boots y la tópica reunión familiar: “#SpecialBecause”

En contra de lo que se pudiese interpretar por su nombre, Boots no es un negocio de calzado; al contrario, su ámbito profesional se orientaría más bien por lo cosmético y de salud facial. No resulta extraño, pues, que los encargados de la campaña navideña decidieran centrarla alrededor de un personaje femenino, (madre arquetípica), y la tópica reunión familiar. Pero, ay, amigos. Hasta aquí les llegó el raciocinio.

En un primer vistazo, ¿habéis comprendido de qué trataba el anuncio? A mi me ha costado dos o tres visionados comprender de forma satisfactoria la narración que se me estaba presentando; la rapidez de los planos no ayuda, y el desglose final de la reunión “sorpresa” se ve significativamente mermado por esta misma salida medio coja. En su defensa, (tanto técnicamente como en cuestión de visitas), cabe decir que existe un spot extendido con mayor repercusión; pero si aquel me pareció confuso y atropellado, este me duerme solo con verlo.

Con estos spots hay un problema fundamental, un problema de manual que ya advertíamos la semana pasada: la clave no es el concepto, sino la aplicación. Aquí, el concepto de la reunión familiar por Navidad, (que, aunque trillado y tópico como pocos, no deja de ser un motivo con gran fuerza emotiva), no llega a desplegarse hasta el final. Aun así, el anuncio podría haberse salvado gracias a diversos elementos: mayor fuerza expresiva, un mayor juego de planos, menor número de personajes, etc. Pero no lo logra.

La narración es atropellada o pesada, dependiendo de la versión, e igual de confusa en ambos ejemplos. La falta de pruebas o apuntes que nos dirijan de la manita hacia la conclusión, (el único elemento verdaderamente emotivo), nos hace circular por el anuncio con cara de “¿que puñetas estoy viendo?”, todo ello encaminado hacia un final que, además de previsible, es tímido y golpea con la misma fuerza que un soplido: ninguna.

Bien: La guerra, la paz y Sainsbury: “#ChristmasIsForSharing”

Dejaré algo claro desde el principio: conozco la polémica que rodea a este spot, tanto por su elección controvertida del tema bélico, (más o menos deliberada), como por la decisión, (errónea, según mis estándares), tomada por la cadena: derruir, en el futuro próximo, un monumento a los jugadores de rugby caídos en la primera Guerra Mundial, (para construir uno de sus supermercados, claro). Sin embargo, ninguna de estas circunstancias mina sustancialmente el magnífico impacto del propio anuncio.

La gente de Sainsbury debió de leernos la semana pasada cuando hablamos de “no quedarse a medias” en temas conflictivos: aquí la premisa de la guerra se lleva hasta el extremo, mostrando un detallismo técnico e histórico envidiable. No es para menos, puesto que el anuncio refleja una situación histórica, (de forma recreativa, obviamente), que traspasa la pantalla. Si la reunión familiar nos golpeaba sin fuerza alguna, aquí los simples apretones de manos resuenan en nuestro interior como impactos de obús.

La guerra es un tema peliagudo, y más si hablamos de uno de sus peores ejemplos: la primera Guerra Mundial. Sin embargo, no por ello debemos olvidar que, al final, quienes participan en las guerras no son más que personas. Y en Sainsbury no solo lo tienen bien claro, sino que además han sabido aprovecharlo para sacar tajada de uno de nuestros impulsos más arraigados: el deseo utópico, realizado en escasísimos momentos de la historia de la humanidad, de comulgar con nuestros hermanos y hermanas de forma desinteresada.

Hemos hablado en más de una ocasión de la fuerza de un “ohhh” bien colocado en la narración de un spot; bien, pues aquí en Sainsbury se han comido la teoría y han parido un anuncio cuya estructura mantiene esa sensación durante casi todo el discurso. No por nada se ha denominado a este anuncio como “el mejor de estas navidades”, (que, teniendo en cuenta que ni siquiera han comenzado, ya es decir). Personalmente, no se si será el mejor, pero no me cabe duda de que será uno de los que más recuerde a lo largo de las largas noches frías de invierno.

Conclusiones y anuncio para debate

La publicidad es uno de esos ámbitos que la gente considera “creativos”, pero la gente también asocia esa “creatividad” a tener grandes ideas. Y en este ámbito, como en todos, las grandes ideas no son más que la mitad de la ecuación; el resto procede, fundamentalmente, de saber cómo y de que manera convertir esas grandes ideas en grandes resultados. O, por lo menos, en resultados que nos hagan comprar. Que, al final, es lo que se busca.

Para debatir, esta semana os traigo un anuncio de los que yo denomino “anuncio casi”, porque casi alcanza lo que se propone… pero no. ¿Sabeis por qué? ¡Lo comentamos!

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Fernando Palacios  

Trashumante. Redactor. Diseñador a ratos. Autor de Nanopassio y diversos proyectos. Aquí hablo de publicidad: de la buena, de la mala y de la que apesta. Ver perfil →


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2 opiniones

  1. El de Boots también he tenido que verlo dos veces para entenderlo… y aun así me queda la duda: ¿qué tiene que ver con la Navidad? ¿el resto de família no se merece regalos? El de Sainsbury, MAGISTRAL; aunque también es algo utópico.

    Tesco: no acabo de entenderlo. ¿Qué tienen que ver las luces con “Every little helps make Christmas”? (y Peppa Pig por ahí…).

    • Que el resto de la familia no reciba regalos aún es perdonable, (porque el objetivo del anuncio viene a ser la madre, aunque no se consiga). Y si, el de Sainsbury es un anuncio utópico; y, sin embargo, está basado en una historia real :)

      El slogan de Tesco simboliza dos cosas: el acto de encender la ciudad con miles de luces navideñas, por un lado, y el de alumbrar la propia Navidad a través de la ilusión de cada persona, (que a mi, personalmente, es una de las razones por las que es una época que me encanta). Peppa Pig se acopla vilmente, jajaja.

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