Perdón por ser moderno

   /   17 diciembre 2014   /   Libros hipster

¿Por qué los hipsters son la tribu urbana favorita del sistema capitalista? El libro que zarandea los cimientos del moderneo español.

Acabo de terminar Indies, hipsters y gafapastas, un libro de Victor Lenore que es una auténtica hostia a mis convicciones y a mis convenciones. Y probablemente, también a las tuyas, si te las das de diseñador, de creativo, te encanta el Primavera Sound o crees que hay una buena cultura y una mala cultura.

Durante la lectura del libro de Lenore, me he recortado mi barba-estado islámico, he borrado varios gigas de música y me he planteado un cambio de hábitos. Y ahora que lo he terminado solo me sale pedir perdón. Que lo siento por ser un hipster.

Vamos poco a poco. Disculparse por algo que nadie admite parece raro. Pero es que no soy un hipster por las gafas de pasta, por la ropa andrajosa (en lugar de presumir de estatus socioeconómico, lo ocultamos), los grupos de mierda, mi trabajo, mis mierdas y cosas como Blackie Books… Uno no es hipster por su aspecto, sino por un concepto sociológicamente denso: la diferenciación simbólica mediante nuestro consumo. Este concepto y su autor, Bourdieu, deberían estudiarse en todas las facultades de comunicación y diseño, pero por si no lo tienes fresco esta es la traducción al lenguaje común: que construimos nuestra identidad a partir de lo que consumimos

Es decir, que conjugas el verbo ser con las formas del verbo tener. Y sé lo que estás pensando: que tú no quieres demostrar nada a nadie. Que si escuchas Arcade Fire es porque te llegan, porque sus letras hablan de ti. Que si compras en Urban Outfitters es porque va contingo. Que si vives en Gràcia o en el Born es porque te gusta el barrio (pero en realidad posiblemente seas parte de algo que se llama gentrificación). Incluso, que si consumes productos eco es porque bueno para el planeta.

Pero al final, todo es una forma de ponerte por encima del gran enemigo de lo hipster: lo mainstream. Esa masa aborregada que escucha cosas que no merecen ser consideradas cultura. Porque claro, los que escuchan dembow son no muertos descerebrados (qué casualidad que el indie sea un fenómeno blanco y el dembow uno negro, ¿no?). 

De hecho, ser hipster es una forma de clasismo en base a valores simbólicos y abstractos como el buen gusto. Según Lenore somos una aristocracia simbólica. Las marcas, las agencias y todo el ecosistema comunicativo se fija en nosotros. Pero solo poseemos símbolos: estilo, creatividad, innovación, cultura, ideas… y la verdad es que más de uno y más de dos tenemos problemas para mantener económicamente esta farsa y pagar nuestros alquileres.

¿Y, por cierto, por qué somos tan atractivos para las marcas? Porque siempre buscamos las alternativas y lo más rabiosamente nuevo, con lo cual consumimos como locos pero jamás lo hacemos fuera del sistema ni dejaremos de hacerlo dentro. Es muy fácil hacer la revolución desde la compra de productos de comercio justo… pero alguien sigue haciendo negocio con ellos (aunque puede que el campesino gane más). Que tu estética sea alternativa crea la ilusión de que tu ética también lo es. Pero lo justo, lo ético y lo natural no lo son tanto como parecen.

Todo esto jode, lo sé. Molesta que venga un tío a decir que te equivocas y más si lleva barba y gafas de pasta. Pero la cosa es seria hasta el punto que la presentación del libro de Lenore en Barcelona se celebró en un local de lo más hipster. Y ahí, mientras nos contaba cómo le hemos hecho el juego a una corriente que, ya no es que sea poco critica con el sistema, es que directamente rema a su favor, a mí también me daban ganas de partirle la cara: no podemos equivocarnos, somos la puta aristocracia simbólica. Pero a medida que te calmas, que lees su libro y lo vas comprendiendo todo, lo asumes: te la han dado con queso (o tofu), moderno de mierda.

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Oscar Arenas Larios  

Un mal copy que tuvo que repetir su carta de presentación decenas de veces para que le ficharan en AFTERSHARE.TV. También escribo en Hemisferi dret y en Piensa es gratis.


y tú...¿qué opinas?



2 opiniones

  1. Marina Marina dice:

    Suena muy interesante el libro que comentas.

    Nunca he entido esa manía de querer ser “diferente” a costa de lo que sea y de quién sea. Esa preocupación por la moda y la antimoda, por decir que Bergman es tu dirección favorito (y no haber visto ninguna película), por llevar Converse pintadas con bolígrafo… Se acentúa más si eres de Barcelona capital. Pero, es cierto, se ve de lejos que estas “culturas urbanas” de críticas no tienen nada, pero es que ser antisistema también se ha “gentrificado”.

    Un gran compañero de clase dijo una vez: el sistema capitalista fagocita la mayor parte de alternativas al sistema capitalista. Estos indies y hipsters (y los normcore!!) hace tiempo que los digerió, simplemente se acaban de dar cuenta.

    Al final los únicos auténticos serán nuestros abuelos y abuelas. Bendit@s pensionist@s antisistema!

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