Marcas, ¡recuperad la empatía!

   /   29 enero 2014   /   Branding Marcas, ¡recuperad la empatía!

Anuncios publicitarios que pretenden cautivar al público aprovechando una situación que es cuanto menos dolorosa.

Cada vez son más los jóvenes que deciden irse a otros países en busca de oportunidades, cada vez son más los estudiantes que algún día se marcharon para ampliar sus conocimientos y deciden no volver porque total… ¿para qué?, cada vez son más los padres preocupados, las madres que lloran en silencio cuando nadie les ve, las celebraciones familiares en las que hay un asiento, como mínimo, vacío. De la misma forma, cada vez son más los anuncios publicitarios que nos recuerdan esta maravillosa situación.

No es de ahora, ya desde hace unos meses no dejamos de ver anuncios publicitarios que aprovechan la ocasión, que se lanzan como víboras a por lo que duele, que pretenden cautivar a su público aprovechando una situación que, para muchos de los que la están viviendo, es cuanto menos dolorosa. Todo ello por no hablar de anuncios como el que no hace tanto sacó Campofrío, un anuncio en el que alguien decía “exportamos la generación más preparada de la historia”, oh sí, ¡que orgullosa me sentí cuando lo vi!, de hecho, estuve a punto de escribirle una carta al gobierno agradeciendo todo lo que hace por nuestra generación…

Basta ya, por favor, no quiero que el café Marcilla le diga a mi madre que le va a traer a mi hermana a casa, porque no lo hará y, mientras, cada vez que mi madre encienda el televisor y coincida con ese spot se echará a llorar. No quiero, por motivos obvios, que General Óptica le diga a mi hermana “oye mira, que te voy a dar unas gafas super guays y con ellas podrás ver a tu familia celebrando la Navidad sin ti, ¡será como si no te hubieras ido nunca!”. No quiero, en definitiva que nos engañen, pero tampoco quiero que jueguen más con los sentimientos de las personas que lo están pasando mal.

A veces no nos damos cuenta de cómo se pueden interpretar las cosas cuando se pasa por una situación determinada, podemos cagarla, hacer un comentario inadecuado, pero, ¿pueden permitirse las marcas decir lo mismo? Lo siento Marcilla, lo siento Campofrío, lo siento General Ópticas… esta vez no habéis conseguido cumplir con lo que debería tener cualquier marca que deseara conectar con su público, esta vez os han faltado quilos de empatía, y puede que a algunas personas, a las que, como vosotros, no estén viviendo lejos de su familia, les parezcan tiernos vuestros anuncios, pero, sinceramente, no creo que os merezca la pena enternecer a unos pocos a costa de hacer llorar a unos cuantos más.

Vender, sí, como toda la vida se ha hecho, pero no a costa de todo. ¿Que hay que aprovechar las oportunidades de las circunstancias?, por supuesto. ¿Que aprovechar las situaciones complicadas que pasan las personas para vender está feo?, pues, sinceramente, a mí me parece que también.

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Núria Castelló  

Estudiante de Publicidad y Relaciones Públicas, enamorada de escribir, apasionada de la organización de eventos y intento de periodista.


y tú...¿qué opinas?



2 opiniones

  1. mariajesus dice:

    te quiero os quiero

  2. cbusquets cbusquets dice:

    Interesante análisis… Una cosa es conectar emocionalmente con el target y otra muy distinta, vivir en un mundo paralelo y no darse cuenta de que aprovecharse de un drama genera impacto negativo. Ahí queda eso, pero seguro que hay muchas marcas que seguirán cometiendo el error.

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