¿Marca personal? Disculpen que no me levante…

   /   11 noviembre 2013   /   Branding ¿Marca personal? Disculpen que no me levante…

¿Por qué en lugar de potenciar de verdad qué nos hace genuinos, nos preocupamos en obedecer el dictado de lo establecido?

No me importa que te dediques al marketing, a la publicidad o a la comunicación. No me importa que tu creatividad se dirija a realizar campañas virales, a escribir los mejores textos que el mundo haya leído, o que seas capaz de encontrar el ángulo perfecto para que en una sola imagen quepa toda una historia. No, nada de eso me importa, como no me importa, tampoco, que jures ser más o menos brillante, que me prometas que vas a lograr algo que nadie ha conseguido todavía, o que me asegures que tu visión va a poner patas arriba una marca, cualquier marca. Nada de eso me importa si tú no eres tú.

Enseguida me explico pero permitidme, antes, que me presente como alguien que cree por encima de todo en la creatividad y en el talento. Y no como dos características innatas, que se tienen o no se tienen, sino como algo que se logra gracias al esfuerzo y a la dedicación, construyendo una reputación basada en aportaciones reales, tangibles, ciertas. Resulta que, por supuesto, si esas aportaciones han de ser ciertas no me sirven las máscaras, ni los grandes mensajes, tampoco las cada vez más habituales fórmulas mágicas o definiciones grandilocuentes. No me sirven si tú, el auténtico tú, estás escondido detrás y no te atreves a salir.

Tal vez por esa razón empiezo a poner mucha distancia entre el término “marca personal” y mi propia percepción de la realidad. Especialmente en un mundo como el de la comunicación, en el cual construir esas cada vez menos reales y más estandarizadas poses diluye totalmente la credibilidad de unos y de otros. Hoy, que vivimos rodeados de “expertos en” cualquier tema, “gurús de” muchas teorías, “generadores de” infinidad de vacíos y “constructores de” mensajes aburridos, lo que me pide el corazón es autenticidad, lo que me empuja a buscar es encontrar a alguien que tenga el valor de decir que no le importa su “marca personal”, sino ser quién es, y demostrar que eso es lo que le hace merecedor de atención.

Tengo la, tal vez absurda, teoría de que lo genuino es mejor, ya sea en el color de unos tejanos, en el sabor de una bebida de cola, o en la ideología de una idea que sale en una cena entre amigos. Lo genuino, decía, es siempre mejor y, si estamos de acuerdo que es así, ¿por qué nos obsesiona seguir esas indicaciones con las cuales nos bombardean constantemente los que aparentemente saben de “marca personal”? ¿Por qué en lugar de descubrir de verdad qué nos hace genuinos y potenciarlo, nos preocupamos en obedecer el dictado de lo establecido para acabar construyendo un aburrido perfil acorde con lo, aparentemente, válido? ¿Por qué abandonamos la pasión y nos dejamos llevar por la monotonía de lo correcto?

Lo cierto es que no sé cuántas campañas compraré a lo largo de mi vida. No tengo ni la más remota idea de cuántos libros llegaré a escribir o editar, y ni me atrevo a imaginar, siquiera, que algún día pueda estar al otro lado de un guion decidiendo qué actores interpretarán cada papel, pero sí puedo prometer que intentaré que, sea lo que sea, nunca se confundan con las campañas, los libros o las actuaciones de los demás. Porque sí, porque yo me quedo con lo genuino, ¿y tú?

Share Button

Xavi Gassó  

Soy escritor, comunicador, y un entusiasta de las personas, de las relaciones, de las redes sociales... Crecemos juntos, aprendemos juntos, nos hacemos mejores los unos a los otros y hacemos que los sueños se hagan realidad. Pero no me conformo...


y tú...¿qué opinas?


Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR