Helvetica, te odio

   /   18 diciembre 2013   /   Diseño Helvetica, te odio

Si “no elegir es elegir”, la Helvetica es este “no elegir”. Usar la Helvetica es conformarse con algo generalmente aceptado.

Primero de todo, que quede claro que yo uso Helvetica. Pero la uso como último recurso, no “por defecto”. Pero la odio.

Seguramente alguna vez habrás oído la expresión de “No elegir es elegir”. Pues la Helvetica es este “no elegir”. Utilizar la Helvetica es ir a lo seguro, es conformarse con algo que no es apropiado pero es generalmente aceptado. Utilizar la Helvetica constantemente es no preocuparse por la tipografía: es el comodín.

Cuando empiezas en el mundo del diseño y te topas con la Helvetica, empiezas a usarla para todo, solo porque se ve bonita y bien compensada: ¿Tengo que hacer un logo? Helvetica. ¿Tengo que diseñar un tríptico? Helvetica. Y así con el diseño de cualquier elemento, por pequeño que sea. Obviamos que hay tipografías más correctas y adecuadas para hacer el proyecto que tenemos entre manos: como es la que “se ve bien”, “queda bonito y correcto” y se acepta porque no es muy “rara”, pues adelante. Es un simple estándar.

La Helvetica es una tipografía monótona: no tiene expresión y es tan formal y transmite tan poco que para lo único que parece adecuada realmente es para las señales de “¡Atención!”. Hay multitud de marcas que la usan: American Airlines, Lufthansa, Post-it, BMW, Microsoft, Panasonic, Tupperware, Scotch, 3M, The North Face, Motorola, Agfa, American Apparel… y así podría pasarme años… pero que la usen no significa que sea correcta: significa que es una tipografía mainstream que se usa como recurso fácil. Parece que ignoremos que las tipografías transmiten y que no todo tiene que ser una sans-serif.

Mira sino cómo pierden expresividad todas estas marcas cuando se “versionan” a Helvetica:

Helvetica te odio

Nos quejamos constantemente que el cliente no nos deja innovar o que el presupuesto es muy limitado. ¿Y si empezáramos por no usar la Helvetica? Que yo sepa, no se abre un agujero negro y se traga tu ordenador si no la usas. De hecho, como apunté en un escupitajo anterior, el cliente solo ve letras: no sabría diferenciar una Helvetica de cualquier otra sans-serif.

Atrevámonos a innovar y a usar otras tipografías, que las hay a patadas.

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Cris Busquets  

Crítica con todo lo que me rodea, me gusta cuestionarlo todo y buscar siempre el "otro punto de vista"; nada es nunca lo que parece. Me interesan el branding y las marcas, el diseño, el mundo digital, el arte callejero y la música de Bowie.... Ver perfil →


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6 opiniones

  1. Ainaragm dice:

    Pues yo nunca la he utilizado…

  2. Joel dice:

    Holaaa, I love Helvetica! Bueno, no tanto pero es una buena o muy buena tipo. Creo que quizás el problema no lo deberías tener con la tipo o la tipo en si no tiene ningún problema. Quizás el problema es la gente que la utiliza como si su proyecto sólo dependiera de Helvetica. Y aún así, si se trabaja bien, siempre da buenos resultados. Véase Experimentaljetset. Aún así hay infinidad de opiniones.
    Por otro lado, el ejemplo que pones no creo que esté del todo bien planteado. Puedo estar de acuerdo, a priori, que al cambiar la tipo los logos se vuelven toh bizarros pero es que en realidad no están pensados de raíz para componerse con Helvetica. Y esto sin tener en cuenta lo grabados que tenemos estos logos en nuestras pequeñas cabezas, que hacen que al tocarlos de esta manera se vean extraños. Quizás si estas marcas se realizaran bajo un tipo de ideas y filosofía de trabajo como las que hay detrás de tipografías sans-serif como esta, entonces, helvetica encajaría perfectamente. Aunque no sólo Helvetica, quizás Univers, Akzidenz, Arial o Akkurat entre otras. Esto ya sería otra vez cuestion de gusto.
    De todas formas, esto es sólo mi opinión y el diseño de cualquier cosa, ya sea gráfica o no depende de la idea y filosofía de cada uno a la hora de trabajar.

  3. […] el nombre de la sala. La tipografía -Titling Gothic- es una palo seco sin mucha gracia (como la Helvetica, que pronto moriré por overuse) que tampoco ayuda a transmitir […]

  4. […] De todo lo que aprendimos y oímos, nos quedamos con algunas frases lanzadas por algunos de los protagonistas de las jornadas. Xavier Alamany comentó que “hay 11 tipografías, el resto es ruido“, algo que nos hizo reflexionar: nos empeñamos en “probar” tipografías nuevas cuando está claro que las que mejor funcionan son las de siempre, con los pesos bien regulados, espaciadas y bien diseñadas. A excepción de la Helvetica, tipografía que cuestionó por ser la que se usa “por defecto”: Alamany considera que diseñar con Helvetica significa “no elegir”. […]

  5. Kevin dice:

    ¡Joo! Pues a mi me guta la helvética.
    Evidentemente no para todo, pero adoro esa neutralidad que tiene.
    Evidentemente si buscamos algo con carácter y personalidad, helvética no es ni por asomo la mejor opción.

    ¡Yo creo que es una tipo muy buena por eso mismo, por ser tan poco expresiva!

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